Prevención contra la Apostasía

By September 13, 2016Blog

Prevención contra la Apostasía
Hebreos 10:25-27
”no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. 26 Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, 27 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.”

Ahora entramos a uno de los pasajes que mas inspiran temor no sólo en esta epístola sino en toda la Palabra de Dios. El escritor no le esta hablando a los que se han apartado sino a los “hermanos santos participantes del llamamiento celestial.” (Hebreos 3:1) para prevenirlos. Aquí se nos explica el terrible daño que nos amenaza mientras estemos en este mundo de pecado, para que usemos todos los medios necesarios para que evitemos apostatar de la fe.
¿Qué es apostatar? Es naufragar en la fe (1 Timoteo 1:19). Es el corazón apartándose del Dios viviente (Hebreos 3:12). Es el regresar a ser vencido por el mundo después de haber huido de la corrupción que hay en él a través del conocimiento de Jesús (2 Pedro 2:20). Hay varios pasos que preceden la apostasía:
1. El mirar atrás (Lucas 9:62). como la esposa de Lot, la cual aunque había salido de Sodoma, su corazón todavía estaba allá.
2. Hay un retroceder (Hebreos 10:38), Los requerimientos de Cristo empiezan a parecer demasiado exagerados como para tomarlos en serio.
3. Hay un regresarse (Juan 6:66), El camino de la piedad se les hace demasiado angosto para que quepa la lascivia de la carne y se regresan a donde estaban antes.
v.25 “no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.”
De acuerdo al contexto, en realidad este versículo es una advertencia contra la apostasía. Primero se nos advierte de no abandonar la adoración pública, porque hay “algunos’ que ya lo han hecho. Para prevenir esto somos animados a exhortarnos unos a otros diligentemente.
“no dejando de congregarnos“ Una de las cosas que tenemos que tener cuidado es aceptar las ideas del enemigo, cuando llegamos a pensar: ‘no hay que exagerar, no siempre tienes que asistir a la iglesia, no hay que ser legalista.’ Este ‘dejar de congregarnos’ también tiene que ver con abandonar la profesión pública del cristianismo; y es lo opuesto al compromiso que Dios tiene con nosotros, Él nos dice: “nunca te dejaré ni te abandonaré’ (Hebreos 13:5). Así que la manera de mantener firme la profesión de nuestra esperanza es no abandonando el congregarnos y seguirnos exhortando unos a otros sin fallar.
”como algunos tienen por costumbre” Empiezas a faltar y después se te hace una costumbre no asistir a la iglesia, así les pasó a algunos que ahora ya tenían ese hábito. En Juan 6:66 dice: “Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.” Este apartarse les pasó a unos que andaban con Cristo y también a otros que andaban con Pablo “Ya sabes esto, que me abandonaron todos los que están en Asia.” (2 Timoteo 1:15). En este texto se puede ver a unos que habían hecho una profesión de fe y ahora la habían abandonado y se habían vuelto al judaísmo. Debemos estar alertas 1 Corintios 10:12 “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.”
”sino exhortándonos;” Aquí esta el lado positivo de este versículo. Nos confirmamos en nuestra profesión como cristianos al exhortamos mutuamente. El exhortarnos unos a otros es un deber al que todos los cristianos somos llamados; la mayoría de la gente quiere que le den palmaditas en la espalda y la adulen, mas que la exhorten o adviertan. La mayoría son tan susceptibles que la mas ligera recomendación les ofende. Pero alguien que esta buscando mantenerse hasta al fin tanto exhorta a otros como recibe la exhortación de ellos.
“y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” No cabe duda de que la primera referencia aquí es a la destrucción de Jerusalén que se acercaba, porque esta epístola fue escrita dentro de los ocho años antes de que Jerusalén fuera capturada por Tito. Esa terrible catástrofe había sido predicha una y otra vez, por los profetas de Israel, y fue claramente anunciada por el Señor Jesús en Lucas 21. El acercamiento el “día terrible” pudo ser plenamente visto por aquellos que tenían discernimiento espiritual: Al continuar como nación rehusándose a arrepentirse de sus pecados para continuar en un judaísmo apóstata fue lo que precedió la tormenta del juicio de Dios.
Este hecho inminente proveía un motivo adicional para que los cristianos genuinos permanecieran fieles. El Señor Jesús prometió que Sus seguidores serían preservados de la destrucción de Jerusalén, pero sólo si hacían caso de sus advertencias. Lucas 21:8 y 34 “Mirad que no seáis engañados… Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.” En medio de todo. esto debían continuar en en fe y santidad Mateo 24:13 “Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.” Esto se aplica a nosotros ante la espera de los eventos que precederán a la segunda venida de Cristo.
v.26 “Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados.” La verdad general en estos versículos es que si los que se han convertido a Cristo apostatan de la fe ya no hay esperanza para ellos.
“Porque si pecáremos voluntariamente” Aquí se ve la conclusión de lo que dijo en el v.25 que los que abandonan la congregación y la profesión de su fe pueden llegar a cometer un pecado el cual el sacrificio de Cristo no cubre. Lo que se nos ha dicho en los versículos anteriores es para prevenirnos de llegar hasta ese punto.
Este ‘pecar voluntariamente’ no se refiere al pecado en general sino a una clase de pecado en particular, es apartarse de la fe y de la verdad que una vez se conoció y profesó. No se trata de un solo acto sino de un estado de apostasía. Se trata de una decisión definitiva, donde alguien se determina deliberadamente abandonar a Cristo y alejarse de Dios.
En la Biblia se hace distinción entre los pecados cometidos por descuido o ignorancia Hechos 3:17 “Amigos, yo entiendo que lo que ustedes y sus líderes le hicieron a Jesús fue hecho en ignorancia.” Y los pecados deliberados: Números 15:30-31 “Sin embargo, aquellos que descaradamente violen la voluntad del Señor, sean israelitas de nacimiento o extranjeros, blasfeman contra el Señor y deben ser excluidos de la comunidad. 31 Puesto que trataron la palabra del Señor con desdén y desobedecieron su mandato de manera deliberada, deben ser completamente excluidos y sufrirán el castigo por su pecado.” De lo que esta hablando el escritor es de los que a propósito y deliberadamente quieren romper las restricciones y obligaciones del cristianismo.
¿Estamos los cristianos genuinos en este peligro? No, porque hemos sido perfeccionados para siempre; pero sí porque tenemos una naturaleza pecaminosa que esta en nuestros miembros. Así que aunque tenemos seguridad en Cristo no podemos abusar de ella. Tenemos la responsabilidad de recibir la gracia para no apartarnos jamás.
“si pecáremos” Es muy interesante que el escritor se incluya a sí mismo, mostrando que si no nos cuidamos, cualquiera de nosotros puede terminar en esa situación. En muchos textos claves de esta carta él mismo autor se ha incluido en las exhortaciones y esto es un ejemplo para todos.
“después de haber recibido el conocimiento de la verdad,” No es abandonar el cristianismo por falta de conocimiento, sino que es rechazar a Cristo por una mentira. Es alguien que después de que estuvo convencido de la verdad y probó Su poder y excelencia, entonces voluntariamente la deja debido a que tiene un corazón malo de incredulidad.
“ya no queda más sacrificio por los pecados” Lo imperdonable de la apostasía estriba en el hecho de que voluntaria y finalmente se rechaza el Evangelio, abandonado todo interés en el sacrificio de Cristo. El autor no esta diciendo que ellos se habían apartado pero sí los estaba previniendo para que no les sucediera. Es como lo dijo Pablo en Romanos 8:13 “si viven conforme a la carne morirán” No se trata de vivir al margen de la voluntad de Dios con el peligro de apartarse sino en el centro de Su voluntad para mantenerse siempre en el camino. Mientras perseveramos en una actitud de dependencia completa en el Señor y de sometimiento sin reservas a Él, estamos en un lugar seguro. Pero el darle rienda a nuestra carne es peligroso; persistir en el curso de la auto-gratificación es muy riesgoso y seguir así hasta el fin, sería fatal.
“sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios” Si el cielo y la gloria es la expectativa de los que no se apartan, entonces la horrenda expectación de juicio es lo que corresponde a los que apostatan, porque si el violar la ley de Moisés tenía una consecuencia de muerte tan grave cuánto más no será para el que tenga por inmunda la gloriosa sangre del pacto.
El término “juicio” quiere decir que será una sentencia apropiada para el terrible crimen de la apostasía. Habrá un juicio abierto con una condenación imparcial para ellos. La “horrenda expectación” habla de algo que es seguro que vendrá y que es temible al punto de llenarles de terror y desmayo.
El “hervor de fuego” describe la naturaleza del juicio que les espera a los apóstatas y denota la eficacia implacable e irresistible de la ira de Dios. Su trato para con ellos será la respuesta justa que expresa Su santidad y poder infinitos. Esto sucederá en el juicio final donde se llevará a cabo la destrucción final de sus enemigos Apocalipsis 20:11-15 “Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo… 12 Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos… y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros… y fueron juzgados cada uno según sus obras. 14 …Esta es la muerte segunda. 15 Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.”
CONCLUSIÓN
En vista de que nos podría pasar algo así, el escritor nos llama a ir delante del Señor y clamar sinceramente: ‘Escudríñame, oh Dios; revélame quien soy. Si estoy engañado sácame del engaño antes de que sea demasiado tarde. Permíteme medirme fielmente por Tu Palabra, para que pueda descubrir si mi corazón ha sido renovado o no, para saber si realmente he abandonado el hacer las cosas a mi manera y realmente me he rendido a Ti; Si me he arrepentido al punto que odio todo pecado y fervientemente anhelo ser libre de él, para negarme a mi mismo; si me fe es una que vence al mundo (1 Juan 5:4), o si es sólo una noción que no produce ninguna vida piadosa. Si soy una rama fructífera de la vid, o sólo hierba de la tierra; en pocas palabras, si soy una nueva criatura en Cristo, o sólo un hipócrita.’
Tal vez muchos se apresuren a decir: ‘ya sé lo que dice la Palabra de Dios; que todos somos pecadores y nuestra única esperanza es Cristo.’ Esto es verdad pero también es cierto que Cristo salva a Su pueblo de de sus pecados; manda Su Espíritu Santo a sus corazones, para que puedan cambiar lo que fueron anteriormente. Su Espíritu Santo derrama abundantemente el amor de Dios en los corazones de los que regenera, y ese amor se manifiesta en un deseo profundo y una sincera determinación de agradarle en toda área de nuestra vida a Aquel que tanto nos ama.
Es verdad que Dios no ha terminado Su obra en nosotros, y es verdad que la naturaleza pecaminosa no ha sido erradicada, pero el que ha sido salvo, sí ha sido liberado del amor al pecado (Romanos 6:14). La salvación es algo sobrenatural, que cambia el corazón, renueva la voluntad, transforma la vida, al punto que es evidente el milagro de gracia que ha sido hecho a los que nos rodean.
¿Es mi fe una que ha obtenido la salvación? Si no produce una vida piadosa, un caminar obediente, un fruto espiritual, no es fe genuina. Examínate fiel y diligentemente a la luz de la Palabra de Dios.

PREGUNTAS DE REFLEXION
– ¿Cómo consideras que ha cambiado tu actitud en cuanto al pecado desde Jesús te salvó?
– ¿Cómo afecta tu perspectiva de la vida el saber que Cristo viene pronto?
– ¿Qué reacción produce en ti el saber que si te apartas del Señor, una vez que has conocido la verdad, te espera un juicio terrible de parte de Dios?

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