La Salvación del Alma

By September 26, 2016Blog

La Salvación del Alma
Hebreos 10:35-39
“No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; 36 porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. 37 Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará. 38 Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma. 39 Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.”
v.35 “No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón” La palabra ‘pues’ es una referencia a lo anterior, les dice: “ya que han sufrido tanto en sus bienes como en sus personas, y como la gracia los ha sostenido para perseverar con gozo,” no se desanimen mientras se acercan otras pruebas similares. Este ‘pues’ parte de la expectativa del gozo que la promesa segura de Dios traerá para Su pueblo fiel; y les dice: ‘en la medida que sigan confiando, sabiendo que esa confianza va a ser grandemente recompensada, no perderán su fe.’
– “No pierdan su confianza” La palabra ‘confianza’ se refiere a una actitud o estado del corazón hacia Dios. Se puede definir como la fortaleza de ánimo, valor y la constancia de la voluntad. La confianza es uno de los frutos de la fe y esta relacionada con la esperanza a pesar de las dificultades y desalientos. Es ese estado de espíritu que nos lleva con gozo a través de todos esos sufrimientos.
El escritor sigue tratando contra el desánimo, el cual si se vuelve crónico, podemos perder nuestra confianza en Dios y lo mas seguro es que nos conducirá a abandonar a Cristo. Lo que se necesita, al estar enfrentando las pruebas, es una mente osada, un corazón libre de la atadura del temor, a través de nunca perder de vista que somos aceptados por Dios, lo cual se muestra al ser fieles en los deberes que Él nos ha señalado: la oración, adoración, etc.
Es sólo cuando seguimos convencidos de nuestro caminar con Dios, y lo demostramos haciendo lo que le agrada a Él que seguiremos “firmes, inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor.” (1 Corintios 15:58). En nada movidos por nuestros adversarios aun cuando seamos criticados, amenazados y condenados por ellos.
– “no pierdan”. De nuevo aquí se toca la responsabilidad del cristiano. Hay quienes dicen que no podemos controlar nuestra “confianza” ya sea debilitarla o fortalecerla. Pero debemos saber que somos criaturas morales y responsables por el uso o mal uso de todas nuestras voluntad. Si le permito a mi mente que solo piense en las dificultades que tengo delante de mí, las desventajas que puedo sufrir por serle fiel a Cristo, o escucho los susurros de Satanás acerca de como puedo evitar tener problemas haciendo pequeñas concesiones, entonces mi valentía se verá disminuida y yo seré el culpable. Por otro lado, si busco la gracia para enfocarme en las promesas de Dios, me doy cuenta de que es un honor padecer por causa de Cristo, y me recuerdo que cualquier cosa que pierda aquí no se compara con lo que ganaré en la vida venidera, entonces, sabiendo que Dios esta por mí, no voy a perder mi confianza pase lo que pase.
– Para animar a los atribulados Hebreos el apóstol añade: “que tiene grande galardón.” El verdadero cristiano puede y debe tener sus ojos en la recompensa que le es prometida a aquellos que sufren por causa del evangelio. Hay muchos otros versículos que hablan de esto Mateo 5:11-12 “Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.”
v.36 “porque les es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengan la promesa.” La recompensa puede obtenerse solo por mantener la confianza – al adherirse firmemente y perseverantemente a Cristo y Su voluntad. La paciencia o el aguantar en el camino de la obediencia, fidelidad y sufrimiento, es indispensable si vamos a obtener la promesa.
– “porque les es necesaria la paciencia” Todos los que son nacidos del Espíritu, tienen el fruto del Espíritu de la paciencia en alguna medida (Gálatas 5:22); pero la idea es que crezcan en la paciencia Sofonías 2:3 dice: “Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizá seréis guardados en el día del enojo de Jehová.” Se exhorta a que los mansos busquen mansedumbre. A lo que el escritor les insta era a que recibieran las aflicciones como algo “designado” por Dios para soportar los reproches y las persecuciones y descansar en Él Salmo 37:5-6 “Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará. 6 Exhibirá tu justicia como la luz, Y tu derecho como el mediodía.”
Los cristianos Hebreos (como a veces nosotros) somos tentados a cansarnos de seguir haciendo el bien. Por eso era necesario que se hicieran del pensamiento de que habiendo hecho la voluntad de Dios, al aferrarse firmemente a Cristo y obedecerlo al pasar por tentaciones y sufrimientos, iban recibir después la promesa del don de la vida eterna. El principio de este versículo es el mismo para nosotros, Satanás es el mismo, y también el mundo, y aquellos que quieren vivir piadosamente no pueden escapar de las pruebas y las tribulaciones. Por otra parte la perseverancia solo se desarrolla bajo el estrés y el sufrimiento. Entonces necesitamos orar para que Dios nos santifique en toda aflicción que viene a nosotros, para que el fruto sea para Su gloria y para que seamos de los que animan a los otros compañeros de peregrinaje.
“habiendo hecho la voluntad de Dios”. Mientras sigamos en la tierra debemos ser insistentes en hacer la voluntad de Dios, lo cual se refiere a caminar activamente en los mandamientos de Dios. Necesitamos hacer la voluntad de Dios tal como ha sido revelada en Su Palabra, es la única norma por la que debemos vivir y debemos alinear todos los aspectos de nuestra vida a ella. Ninguna situación en la que podamos ser puestos, ninguna amenaza humana por muy mala que parezca puede justificar el desobedecer a Dios. Habrá veces en que parezca muy difícil pero Dios no retendrá Su gracia si humildemente la buscamos confiando en Él.
– “obtengan la promesa” La gran recompensa es la promesa, entonces se dice “obtengan la promesa’ para enfatizar la certeza de lo que se promete a todos los que perseveran hasta el fin. La “promesa” incluye todas las cosas prometidas, siendo la segunda venida de Cristo la consumación gloriosa a la que apuntan todas las promesas. 1 Pedro 1:13 “Así que preparen su mente para actuar y ejerciten el control propio. Pongan toda su esperanza en la gracia que se les traerá cuando Jesucristo sea manifestado;”
Es importante entender que algo puede ser una “recompensa” y una “promesa”; lo que quiere decir es que no nos la ganamos por obras sino por la gracia, pero esa gracia se manifiesta al perseverar en el camino de hacer la voluntad de Dios; porque el hacer la voluntad de Dios es la evidencia de nuestra fe pero la recompensa no es el pago sino la promesa, porque si no, no sería por gracia.
v.37 “Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará.” El que ha de venir es el Señor Jesús y como muchas otras profecías tiene un triple cumplimiento: uno literal e inicial, otro espiritual y continuo; y un final y completo. El cumplimiento literal fue cuando Jesús se hizo carne, El final será Su regreso en gloria y poder visibles. El cumplimiento espiritual también hace referencia a la destrucción de Jerusalén en el año 70 D.C. cuando lo que mas obstruía la manifestación del reino de Cristo en la tierra fue destruido – cuando el Templo y su adoración fueron derrocados, el judaísmo oficial vino a su fin. Los cristianos estaban siendo constantemente perseguidos por los judíos, pero la conquista por parte de Tito y la dispersión que les vino le puso un fin a todo esto. Este evento se iba a llevar a cabo en menos de diez años de que esta carta fuera escrita.
Es nuestro privilegio esperar la manifestación el Hijo de Dios viniendo del Cielo pero también esperamos Su venida por Su Espíritu. Él llegó a nosotros por el evangelio Efesios 2:17. Llega en una manifestación amorosa al alma, Juan 14:18 y 23 “No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros… Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.” Y también llega a reprender a la iglesia Apocalipsis 2:5.
v.38 “Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma.”
La primera mitad de este versículo es una cita de Habacuc 2:4 “He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.” La perseverancia es una de las características que distinguen a un hijo de Dios. Aquel que ha sido justificado por Dios, a través de Cristo, vive por fe como la influencia principal de su vida. Gálatas 2:20 “la vida que ahora vivo en la carne la vivo en la fe del Hijo de Dios quien me amó y se entregó a sí mismo por mí.” Aquel al que Dios ha librado de la maldición y la condenación no es solo el que creyó una vez sino el que sigue creyendo todo lo que la Palabra incluye. Hay un contraste entre los que creen y los que “creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan.” Lucas 8:13
Cuando dice “vivirá por fe” refuerza la necesidad de continuar ejerciendo fe. Es verdad que fuimos justificados por la fe en Cristo pero también vivimos por la fe en Él. La fe fue esencial en la experiencia inicial de salvación pero lo sigue siendo para vivir la vida cristiana; esa fe es la que nos libra del poder del pecado que mora en nosotros, de las tentaciones de Satanás, y de darle lugar al mundo que quiere seducirnos para destruirnos.
La paciencia que soporta es el fruto de la fe, sin embargo es cuando el cristiano ejerce la fe a diario que puede para pararse firme en medio de las tormentas de la vida. Aquellos a quienes Dios salvó no deben pasar sus vidas en duda y temor; sino manteniéndose en la calma confiada y en una obediencia gozosa a Él. Solo cuando el corazón se involucra con Dios y se alimenta de Su Palabra, el alma será vigorizada para continuar aun cuando todo afuera este en contra de él o ella. Es por la fe que recibimos la fortaleza necesaria para alejar la mirada de las cosas nos desaniman y distraen. La fe vive de Cristo Juan 6:56-57 “El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. 57 Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.”
La fe obtiene su fortaleza de Él, como la rama recibe la sabia del tronco. La fe nos hace entregarnos a nosotros mismos y nuestros asuntos a la disposición de Cristo, con alegría siguiendo obedeciendo y esperando pacientemente aquello que Él nos dará. La fe es la seguridad de que nuestra Cabeza sabe mucho mejor que nosotros lo que es bueno y lo mejor.
– “Y si retrocede, no agradará a mi alma” Nuevamente aquí nos da una advertencia de la terrible consecuencia cuando alguien continúa por el camino de deslizarse. Aquel que piensa que sin tomar su cruzo a diario puede escapar el ataque del mundo y la persecución y aun así irse al cielo, se esta engañando. Jesús dijo: “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá” Mateo 16:25; Aquel que busca diligentemente sus prospectos personales, reputación mundana y comodidades personales, perderá su alma.
Les esta diciendo: “a menos que mantengan una confianza estable en Dios y una sumisión obediente a Su voluntad revelada, están en un grave peligro de deslizarse y apostatar. Si cualquiera “retrocediera” entonces Dios “no se agradará en él” para que el Señor no se desagrade debemos seguir viviendo cerca de Él.
v.39 “Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.” El escritor esta diciendo que ellos no eran de los que se apartan, lo cual es también para nosotros, a quienes Dios ha favorecido con la luz del evangelio, pero debemos reconocer que hemos sido llamados a avanzar más y más en nuestra obediencia a Dios, y luchar por constantemente acercarnos a Él. Esta es la verdadera preservación del alma, al hacerlo así escaparemos de la perdición eterna.
El escritor expresa la firme convicción de que ninguno de aquellos a quienes les escribió apostatarían. Lo que él ha descrito es en el supuesto caso, no que él pensara que sucedería. Solo ha aclarado lo que puede pasarle a un cristiano sincero que apostata. Los cristianos pueden pasar por tiempos de lucha pero Jesús intercede por ellos y Su oración es eficaz. Es una verdad gloriosa el que los cristianos son “guardados por el poder de Dios” (1 Pedro 1:5) El que les preparó el cielo los guarda hasta que lleguen. Pero ¿porque medio? Es “por la fe”.
Depender de un Dios invisible para la felicidad que nos espera en la era venidera, mientras que el Señor nos permite ser acosados por diversas clases de tentaciones, pruebas y dificultades, requiere fe –verdadera y sobrenatural. Sólo a través de la fe, el corazón puede sostenerse hasta que obtenga la salvación futura. Ninguna otra cosa sino la fe dada y sostenida por Dios nos puede permitir remar contra la corriente de carne y así negar sus antojos sabiendo que nuestro destino final son los cielos.

PREGUNTAS DE REFLEXIÓN
¿Hay algo que te hace dudar de Dios o sus promesas?
¿Qué es ejercitar la fe?
¿En qué áreas necesitas ejercer tu fe para sostenerte a pesar de las pruebas?
¿Estas avanzando más en acercarte a Dios y en tu obediencia? Explica

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