LA HUMILDAD

By March 1, 2016Blog

La Humildad de Cristo # 3
En el evangelio de Juan vemos como nuestro Señor habla de Su relación con el Padre y notamos como consistentemente usa las palabra no y nada al hablar de Sí mismo:
“Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente..” Juan 5:19
“No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.” Juan 5:30
“Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.” Juan 6:38
“Mi enseñanza no es mía sino de aquel que me envió.” Juan 7:16
“Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces conoceréis que yo soy, y que nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo.” Juan 8:28
“Pero yo no busco mi gloria; hay quien la busca, y juzga.” Juan 8:50
“¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.” Juan 14:10
Reflexión
Estas palabras habladas por el mismo Señor, reflejan la motivación mas profunda de Su vida y obra. Muestran el estado del corazón del Hijo hacia el Padre. En esa vida de total abnegación, de absoluta sumisión y dependencia de la voluntad del Padre, Cristo encontró la fuente perfecta de paz y gozo. No perdió nada al darle su todo a Dios. Dios honró Su confianza e hizo todo por Él, y entonces lo exaltó a Su misma diestra en gloria. Y por causa de que Él se humilló a Sí mismo delante de Dios, y Dios estaba siempre delante de Él, también le fue posible humillarse delante de los hombres.

Pídele al Padre Espíritu sabiduría y revelación sobre estos textos y mientras dialogas con Él

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