HUMILDAD PARA VER NUESTRA NECESIDAD

By March 15, 2016Blog

HUMILDAD PARA VER NUESTRA NECESIDAD

Mateo 5:3 “Bienaventurados los pobres en espíritu [los que ven su necesidad], porque de ellos es el reino de los cielos”

REFLEXIÓN

Ser pobres en espíritu es vernos a nosotros mismos como espiritualmente necesitados en lugar de espiritualmente ricos, en términos de nuestra capacidad para experimentar e impartir la vida espiritual sin el Espíritu Santo. Significa ver nuestra profunda necesidad de ser ayudados por Dios a la luz de lo mucho que Él quiere darnos, al ver nuestro estado asolado por nuestra gran carencia en cuanto las cosas espirituales, y, por lo tanto, ser conscientes de nuestra necesidad espiritual y deficiencia. Esta virtud se inicia con la toma de conciencia de nuestra necesidad de recibir la salvación y continúa a través de nuestra vida espiritual. Se trata de una profunda conciencia de nuestras necesidades y deficiencias espirituales, especialmente a la luz del llamado a ser perfectos. Ser pobre en espíritu significa que somos conscientes de nuestra deficiencia espiritual en nuestra obediencia y amor. Somos conscientes de la necesidad de que nuestro amor sea desarrollado. La pobreza de espíritu y la mansedumbre están estrechamente relacionadas, pero no son exactamente la misma virtud. La pobreza de espíritu reconoce nuestra falta delante Dios y nuestra incapacidad para producir la vida espiritual por nuestra propia cuenta. La mansedumbre es la conciencia de nuestra falta ante la gente, e incluye el uso de nuestros recursos para servir a los demás.

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