El Propósito de las Aflicciones

By September 21, 2016Blog

El Propósito de las Aflicciones
Hebreos 10:32-34

“Recuerden aquellos días pasados cuando ustedes, después de haber sido iluminados, sostuvieron una dura lucha y soportaron mucho sufrimiento. 33 Unas veces se vieron expuestos públicamente al insulto y a la persecución; otras veces se solidarizaron con los que eran tratados de igual manera. 34 También se compadecieron de los encarcelados, y cuando a ustedes les confiscaron sus bienes, lo aceptaron con alegría, conscientes de que tenían un patrimonio mejor y más permanente.” (NVI).
Introducción
Dios no nos ha prometido a Su pueblo un camino ligero en nuestro paso por este mundo; en cambio ha dispuesto que… “es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios” (Hechos 14:22). ¿Por qué debería ser de otra manera, sabiendo que todavía hay un mundo de pecado, tanto fuera como dentro de cada uno de nosotros?
La palabra “tribulación” se deriva del latín “tribulum,” el cual era un látigo utilizado por los romanos para separar el grano de la paja. La cantidad de “paja” que permanece aún en el que se ha convertido a Cristo es real. ¿Cuánto emocionalismo hay dentro de nosotros que es sólo paja y no un fundamento firme? No lo sabemos hasta que Dios profundiza Su obra de gracia en nuestra alma. Y uno de los principales instrumentos que Dios usa para esto es el “tribulum”. Por medio de decepciones dolorosas, planes frustrados, luchas internas, aflicciones dolorosas, Él entresaca “lo precioso de lo vil” (Jeremías 15:19), y elimina la escoria del oro puro. Deuteronomio 8:2 dice: “Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.”
Romanos 5:3-4 dice: “nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; 4 y la paciencia, carácter; y el carácter produce esperanza”. La paciencia es inclinarse dócilmente a la voluntad soberana de Dios como lo dijo Cristo: “La copa que el Padre me ha dado, ¿no la he de beber?” (Juan 18:11). Pero también es una firme perseverancia en el camino del deber. Estos son los grandes propósitos que Dios tiene cuando permite la aflicción de Sus hijos. ”La tribulación produce paciencia; y la paciencia carácter” Una cosa es obtener un conocimiento de una verdad solo en la mente por medio de la lectura, y otra muy distinta es tener un conocimiento que hemos comprobado dentro de nosotros mismos. Mientras que el alma es sacudida y azotada por la tempestad se postra mansamente ante los tratos de Dios, y conoce experimentalmente lo que es “la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios” (Romanos 12:2). “El carácter produce esperanza” la cual es una firme expectativa de la continuidad de la gracia que nos sustentará y culminará en una gloria final. Sabiendo que nuestros sufrimientos son medios que Dios ha designado para santificarnos y preparados para ser útiles tanto en la tierra como en el Cielo, de aquí en adelante vamos a gloriarnos en ellos.
Estamos predestinados a ser conforme a la imagen de Cristo (Romanos 8:29). Que todos reflexionemos en las cosas por las que Cristo pasó para darnos cuenta que es un honor cuando Dios nos permite pasar por un poco de sufrimiento por causa de Él. Pablo puso en claro la realidad de las tribulaciones en 1 Tesalonicenses 3:2-3 “y enviamos a Timoteo para que los visitara… para que los fortaleciera, los alentara en su fe 3 y los ayudara a no ser perturbados por las dificultades que atravesaban; pero ustedes saben que estamos destinados a pasar por tales dificultades.” Las tribulaciones no deben ser algo extraño para el creyente, debemos saber que son parte de nuestro proceso.
Cabe aclarar que las aflicciones no vienen sobre los cristianos en la misma forma, ni en el mismo grado. Dios es soberano en esto, como en todo lo demás. Él sabe lo que promoverá el mejor bienestar espiritual de Su pueblo. Todo es ordenado por Él en Su infinito amor y sabiduría y debemos sentimos confiados porque con toda tentación o prueba Dios proveerá una vía de escape 1 Corintios 10:13 “Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir.”
Por otra parte las aflicciones no son todo lo que el Señor envía a Su pueblo: Él nos colma a diario con Sus beneficios (Salmo 68:19). Las sonrisas de Su rostro superan grandemente las dificultades que permite. Hay muchos mas días soleados que nublados. Pero como a los judíos, cuando entramos al desierto, rápidamente se nos olvida nuestro éxodo de Egipto, y el haber sido librados en el Mar Rojo. Cuando se acaba el agua, se nos olvida la maravillosa provisión del maná (Éxodo 16). Perdemos nuestra paz y gozo cuando fallamos en recordar las liberaciones que el Señor sí ha hecho y Sus misericordias.
Siéntate y revisa los tratos previos de Dios contigo: recuerda Su tierna paciencia, Su constante fidelidad, Sus poderosas intervenciones. Han habido tiempos en el pasado donde tu propia torpeza te llevó a los peores problemas, sin embargo Dios no te desechó. Te atemorizaste y murmuraste, pero Dios no te abandonó. Estabas lleno de temores e incredulidad, sin embargo Dios no te dejó morir de hambre. No te trató conforme a Tus pecados, ni te pagó conforme a tus iniquidades. Él te demostró que es el “Dios de toda gracia” (1 Pedro 5:10). Hubieron veces cuando toda puerta de esperanza parecía haberse cerrado, cuando Su mano parecía estar en contra tuya, cuando el enemigo vino como río, y parecía que te ibas a hundir. Pero llegó la ayuda, a la cuarta vigilia de la noche, el Señor Jesús se apareció sobre las aguas, y fuiste liberado. Entonces acuérdate de eso y que el darte cuenta de las veces que Dios te libró en el pasado, te consuele y mantenga estable tu corazón en la emergencia del presente.
Son muchas las exhortaciones que se nos hacen en la Palabra de Dios acerca de esto, son tantos los medios empleados por el Espíritu Santo para animar a los hijos de Dios a ser constantes y perseverar en la obra aun cuando las circunstancias parecen estar en contra de ellos. Todo atributo de Dios nos impulsa a correr con perseverancia la carrera que esta puesta delante de nosotros. Las promesas de Dios nos son dadas para animarnos, y sus advertencias ensanchan nuestros corazones para cumplir con Su voluntad revelada. Se les prometen recompensas a los que venzan la carne, el mundo, y al diablo. Esto es lo que se presenta en el pasaje que estamos viendo:
v.32: “Pero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sostuvisteis gran combate de padecimientos.” Aquí el autor les insta a recordar los primeros días cuando se convirtieron y a considerar por lo que ya habían pasado, sufrido y renunciado por Cristo, y como habían sido sostenidos sobrenaturalmente durante sus pruebas; el punto era que no olvidaran su conducta previa, ni desecharan su confianza en Dios la cual tiene una gran recompensa.
“después de haber sido iluminados sostuvisteis gran combate de padecimientos” El Espíritu Santo les mostró su condición y los dirigió al Señor Jesús, como dice Pablo: “Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.” (2 Corintios 4:6).
Pero justo después de haber sido iluminados por Dios, fueron llamados a sentir algo de la ira de Sus enemigos Juan 15:18 “Si el mundo los aborrece, tengan presente que antes que a ustedes, me aborreció a mí.” Desde el principio los cristianos fueron fuertemente perseguidos, y los creyentes Hebreos no habían escapado de eso. Tan pronto como Dios había brillado en sus corazones al punto que abrazaron a Su Hijo como Su Señor y Salvador, la tierra y el infierno se combinaron contra ellos. Por naturaleza estamos en la oscuridad y mientras estamos allá no encontramos oposición de Satanás o del mundo; pero cuando nos determinamos seguir el ejemplo que Cristo nos dejó, somos traídos a la comunión con sus sufrimientos (Filipenses 3:10). Como buenos soldados de Jesucristo ‘soportamos el sufrimiento.’ (2 Timoteo 2:3).
La actitud y la conducta de los cristianos hebreos bajo este ‘gran combate de padecimientos’ durante los días de su primer amor se resume aquí. No habían desmayado ni le dieron lugar al desánimo, ni habían renunciado a su profesión de fe. No decayeron durante ninguna parte del conflicto, sino que salieron vencedores. Y lo lograron por la eficacia de la gracia de Dios. De Hechos 8 aprendemos que cuando la iglesia en Jerusalén estaba siendo perseguida, en vez de abandonar el cristianismo, fueron dispersados y dondequiera que iban predicaban la Palabra (v.8). Cuan grandemente fue honrado el Capitan de su salvación por el valor de Sus soldados. Es un hecho notable de la historia que los cristianos mas nuevos en Cristo han sido a menudo los mas valientes al enfrentar el sufrimiento y la muerte.
“Pero traed a la memoria” el escritor quiere que recuerden la clase de fortaleza que tenían bajo tales presiones y que satisfacción tenían en Cristo.
Si recordamos solo nuestros sufrimientos en cuanto a lo que fue malo y lo que nos afligieron, lo que perdimos, lo que soportamos, esos recuerdos nos debilitarán para nuestras futuras pruebas. Pero si recordamos la causa por la cual fuimos capaces de sufrir tales cosas; el honor de haber padecido, el haber disfrutado de la presencia de Dios y la recompensa que se nos promete; el acordarnos de esto, seremos grandemente fortalecidos para las pruebas que vengan.
Entonces el recuerdo nos sirve, no como un pretexto para la pereza, como si ya hubiéramos pasado lo que teníamos que pasar, sino para hacernos mas activos para terminar lo que nos falta de la carrera durante esta vida. Los que no han sufrido persecución quiere decir que no han vivido piadosamente (2 Timoteo 3:12).
v.33 “por una parte, ciertamente, con vituperios y tribulaciones fueron hechos espectáculo; y por otra, llegaron a ser compañeros de los que estaban en una situación semejante.” Algunos de ellos fueron hechos espectáculo público de sus vecinos, por las acusaciones que levantaron contra ellos, y por el castigo que les impusieron; mientras que otros fueron “compañeros” de aquellos que fueron tratados cruelmente. La referencia principal aquí es la pérdida de su reputación; para muchas personas especialmente los muy sensibles esto es una prueba muy dura. Pero al discípulo le basta ser como su Maestro; a Él lo difamaron, y le dijeron que tenía demonio (Mateo 10:25).
La calumnia es algo difícil para muchos y si no estamos en guardia, es probable que nos sintamos tan abatidos al punto de quedar anulados para seguir con nuestro llamado. Tenemos que decidirnos que si, por gracia, vamos a seguir el ejemplo que Cristo nos ha dejado vamos a tener muchos enemigos que no tienen escrúpulos en ninguna tergiversación de nuestros motivos y acciones. Tenemos que aprender a no sobre valuar nuestra reputación, y contentarnos con ser considerados como “el desecho de todos” (1 Corintios 4:13); hay que buscar la gracia para imitar al que que “sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza” (Hebreos 12:2). A menos que cultivamos un Espíritu como el de Cristo estaremos en una gran desventaja cuando llegue el sufrimiento sobre nosotros.
No sólo los cristianos hebreos habían sufrido personalmente, sino que también tenían comunión también en los sufrimientos de los demás. Este es un deber y un privilegio. Como miembros de la misma familia, se nos llama a llevar “los unos las cargas de los otros”, y “llorar con los que lloran.” Ser un compañero de los que sufren por Cristo, es una evidencia de amor, de valentía en el sufrimiento, y de la disposición de socorrer a los que son perseguidos por causa del Evangelio.
v.34 “Porque de los presos también se compadecieron, y el despojo de sus bienes sufrieron con gozo, sabiendo que tiene en ustedes una mejor y perdurable herencia en los cielos” El apóstol hace aquí un reconocimiento de la simpatía que los hebreos había mostrado hacia los presos lo cual era muy riesgoso porque ellos también podían haber sido encarcelados.
“Y con gozo sufrieron el despojo de sus bienes” d Esto nos da más información sobre como respondían estos creyentes bajo sus pruebas: no sólo tenían paciencia “soportando el gran combate de aflicciones” sino que estaban felices de ser contados dignos de sufrir por Cristo, fue un triunfo glorioso de la poderosa gracia de Dios sobre la debilidad de la carne. Dios es capaz de fortalecernos con poder en el hombre interior “conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad, con gozo.” (Colosenses 1:11). Pocas cosas angustian tanto a las personas como el ser cruelmente despojado de las cosas por las que han trabajado duro, y que ellos y sus familias siguen necesitando: normalmente el llanto y los lamentos acompañan algo así pero bienaventurado el que no se aferra tanto a las posesiones y el confort terrenales, porque es más fácil desprenderse de ellos cuando somos llamados a hacerlo.
“sabiendo que tienen en ustedes una mejor y perdurable herencia en los cielos” En esta frase se nos da la clave y la razón de su alegría. La fe quita la mirada de las cosas visibles y las pone en las invisibles, reconociendo que “De hecho… en nada se comparan los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en nosotros” (Romanos 8:18); “Pues los sufrimientos ligeros y efímeros que ahora padecemos producen una gloria eterna que vale muchísimo más que todo sufrimiento” (2 Corintios 4:17). Es natural llorar cuando te quitan bruscamente tus bienes materiales, pero es sobrenatural elevarse por encima de tal pesar.
Las verdaderas riquezas de los cristianos no son accesibles a los saqueadores humanos o satánicos. Los hombres nos pueden despojar de todas nuestras posesiones materiales, pero no pueden tomar de nosotros el amor de Dios, la salvación de Cristo, el consuelo del Espíritu Santo, la esperanza de gloria eterna. La persona mundana puede dar lugar a la desesperación cuando el negocio va mal, las acciones de la bolsa se deterioran, y los bancos se colapsan, pero ningún hijo de Dios debe nunca hacerlo: porque nuestra herencia es “indestructible, incontaminada e inmarchitable. Tal herencia está reservada en el cielo para ustedes“ (1 Pedro 1: 4). Es sólo al ejercer la fe que nuestro corazón se enfoca en nuestra porción celestial, al punto disfrutar de ella y tomar todo lo demás, como “vanidad y aflicción de espíritu.”
¿Qué fue lo que les permitió a estos creyentes soportar así sus sufrimientos?
Sabían que tenían en el cielo una mejor y mas duradera herencia. Esta “herencia” es algo de peso real y valioso -todas las cosas aquí no son más que sombras pasajeras. Es una herencia mejor que cualquier cosa que puedan tener o perder aquí en la tierra. Se trata de una herencia perdurable, durará más tiempo, y sobrevivirá tanto como la eternidad. En el cielo tendremos una vida mejor, mejores propiedades, mejor libertad, una sociedad mejor, mejores corazones, un mejor trabajo, todo lo mejor.
Ellos tenían una firme convicción en cuanto a su porción en el cielo. Es muy cierto que el fundamento de nuestra confianza es la palabra escrita, pero ese no es el único motivo, El que sigue conociendo al Señor (Oseas 6:3), no sólo tiene el testimonio de la Palabra de Dios sino que también tiene el testimonio del Espíritu dentro de él, de que es un hijo y heredero de Dios. En su regeneración y santificación el cristiano ha comenzado, recibir “las primicias del Espíritu” (Romanos 8:23). Por lo tanto ahora tiene nuevos deseos, nuevas conflictos y también nuevos gozos. De lo que encuentra en su propio corazón el creyente sabe que es nacido del cielo y que esta unido al cielo, y que ha pasado de muerte a vida y su destino seguro es el cielo.

PREGUNTAS DE REFLEXIÓN
¿Cómo te hace sentir el saber que como cristiano has sido puesto para pasar por tribulaciones?
¿De acuerdo a estos textos cuáles son los buenos propósitos que Dios tiene al permitirnos pasar por tribulaciones?
¿Cómo nos ayuda el recordar la misericordia de Dios en el pasado para superar las pruebas que tenemos ahora?
¿Cuáles son de las cosas que mas tienes temor de perder y cómo puedes superar ese temor?

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