La Disponibilidad y Obediencia Total del Hijo

By June 15, 2016Blog

La Disponibilidad y Obediencia Total del Hijo

Hebreos 10:5-10
v.5 “Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo.” Aunque la obra que produjo la humanidad de nuestro Salvador fue la acción inmediata del Espíritu Santo (Lucas 1:35), su preparación fue también la obra de la Trinidad. El Padre le dio origen al decretar que Jesús hiciera hombre; el Espíritu Santo lo trajo a la realidad, y el Hijo mismo la asumió. En este pasaje se sigue describiendo lo que sucedió antes de que Jesús naciera.
v.6 “Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron.” Jesús le dijo estas palabras a Su Padre. El Padre nunca había pretendido que los sacrificios del libro de Levítico fueran suficientes para resolver las consecuencias eternas del pecado y satisfacer Su justicia. Sólo fueron ordenados hasta el tiempo en que viniera lo permanente (Hebreos 9:10). Por otra parte mientras que al Padre no le agradaron los sacrificios Sí le agradó por completo la obra del Hijo. En Mateo 3:17 dijo: ‘este es mi Hijo en el cual tengo mi agrado.’
Este desagrado que le sucedió al pueblo de Israel, en el que Dios llegó a hastiarse de los sacrificios que les había ordenado, es también una advertencia para nosotros para que no hagamos mal uso de las ordenanzas. Si se confía en cosas como el bautismo, la santa cena, los cantos, presentaciones, etc. como un fin en sí mismas, no es suficiente. Él no las acepta simplemente porque las hagamos sino porque se hacen con el corazón correcto. Este principio es tanto para las cosas del Antiguo como del Nuevo Testamento.
v.7 “Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, Como en el rollo del libro está escrito de mí.” Estas palabras expresan la disponibilidad del Hijo para hacer todo lo que ha sido ordenado para completar la total satisfacción de la justicia de Dios para la salvación de Su pueblo.
Aquí se ve el diálogo de la Deidad, en el cual el Padre expresa:
Su determinación de tener una compensación adecuada por el insulto a Su honor causa por el pecado.
Su desaprobación por los sacrificios de los animales
Y Su decisión de que el Hijo se haga carne en la forma de un humano, lo cual magnifica la ley que Dios estableció y la hace honorable.
Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios: El Hijo estaba en un acuerdo perfecto con la voluntad del Padre desde antes de la fundación del mundo y por eso el Padre le preparó un cuerpo, tomó la forma de siervo para hacerse obediente hasta la muerte y muerte de cruz. Jesús fue obediente hasta la muerte pero no fue obligado a hacerlo, se necesitaba el consentimiento del mismo Cristo aun desde la eternidad de lo que iba a padecer. Dios así lleva a cabo siempre Su consejo con el consentimiento de los que incluye en sus planes como lo hizo con la virgen María.
El consentimiento de Cristo cuando vino al mundo, muestra Su consagración como un voto para hacer esta gran obra; entonces el Padre le preparó al Hijo un cuerpo (Juan 2:19). y todo eso estaba escrito. Las conversaciones de la Deidad son tan gloriosas y en estos textos como el Salmo 110:1 se nos permite oír las mismas palabras que el Padre le dirigió al Hijo cuando regresó al cielo: “Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.”
El glorioso Hijo de Dios personalmente se estaba humillando y mucho más que solo hacerse hombre fue humillado al ser clavado en la cruz, por lo tanto Su disponibilidad para esta obra queda registrada para nuestro consuelo y ejemplo. Aquel que era el resplandor de al gloria y la imagen misma de sus sustancia anunció su disponibilidad.
Desde Su infancia Cristo se consagró al Padre. Jesús fue Nazareo desde Su niñez, lo cual se refiere a ser uno que voluntariamente se separa y dedica enteramente al Señor, así lo dice Números 6:8 “Todo el tiempo de su nazareato, será santo para Jehová.” Eso fue lo que Jesús le dijo a sus padres terrenales en Lucas 2:49 “Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscan? ¿No sabían que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?” Jesús les dijo que tenía otro Padre que era mucho mas alto que ellos y tenía otros asuntos más elevados todavía, Él era devoto a los intereses de Su Padre, Su voluntad y Ley estaba escrita en Su corazón. Juan 4:34 “Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.” Es como si Jesús dijera: Yo no soy mi dueño.
Jesús amó a Su Padre hasta Su último momento aquí en la tierra Juan 14:31 “Mas para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago….” Cuando vinieron para arrestarlo, no fue arrastrado como una víctima involuntaria Juan 18:11 “Jesús entonces dijo a Pedro: …la copa que el Padre me ha dado, ¿no la he de beber? Estas fueron Sus palabras habladas muchos siglos antes, las vemos en Isaías 50:5-6 “El Señor omnipotente me ha abierto los oídos, y no he sido rebelde ni me he vuelto atrás. 6 Ofrecí mi espalda a los que me golpeaban, mis mejillas a los que me arrancaban la barba; ante las burlas y los escupitajos no escondí mi rostro.’ Jesús abrazó completamente el propósito del Padre.
No era solo que Jesús pasivamente soportara todo los que le placía al Padre, sino que Él deseaba activamente llevar a cabo la obra que se le había asignado, aunque implicaba una tremenda dificultad y angustia. Nuestra desobediencia fue voluntaria, así que la satisfacción que Él hizo por nosotros fue voluntaria por eso “…puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.” Hebreos 7:25. Que Su amor y obediencia verdaderamente nos lleve a obedecerle y agradarle a Él.
“para hacer Tu voluntad”
Su voluntad no sólo ‘quita los pecados’ (Hebreos 10:4), sino que perfecciona a Su pueblo (Hebreos 5:14). Dios no sólo quería quitar todos los efectos del pecado sino también otorgarnos tal justicia que pudiera darle más motivos para amarnos y amar deleitarse en nosotros. Esto debe ser algo que no solo sabemos intelectualmente sino una realidad que vivimos cada día.
Su ‘voluntad’ no solo significa paz y perdón para nosotros, sino gracia y favor; como lo anunciaron los ángeles a la venida de Cristo Lucas 2:14 ‘gloria a Dios en la alturas y en la tierra paz y buena voluntad para con los hombres.” El Padre había predestinado no sólo perdonarnos, sino ‘adoptarnos’ y ‘aceptarnos’ para la ‘alabanza de Su gracia’ Efesios 1:5 “nos predestinó para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el buen propósito de su voluntad,”
Dios pudo haber quitado el pecado, quitando a los pecadores de un solo golpe, pero en vez de eso, se propuso quitar los pecados de tal forma que favoreciera a los pecadores para que pudieran ser justificados ante Él. También Él los pudiera haber perdonado por un acto soberano de Su voluntad, pero en Su sabiduría – en el “consejo de Su propia voluntad’ (Efesios 1:11) consideró requerir una satisfacción más adecuada. Nos pudiera haber salvado de otra manera pero Su voluntad era salvarnos pagando el precio más alto.
Como en el rollo del libro está escrito de mí.” El “libro” se refiere a los archivos eternos del consejo de Dios, donde están Sus decretos que incluyen las Escrituras mismas.
En ese “libro”, elaborado por el Espíritu Santo, está escrito acerca de Cristo, el Mediador hombre-Dios porque Él es la esencia de todos los consejos divinos Efesios 3:11 “conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor.” Así como el depositario de todas las promesas divinas 2 Corintios 1:20 “porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.”
Cuando dice en el rollo del libro se refiere la palabra griega y hebrea (Kephale y magillah) y en realidad dice: “a la cabeza del libro” esta escrito acerca de Cristo. En ese libro están escritos los nombres de todos los que son hijos de Dios Hebreos 12:23 “…a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos…” pero a la cabeza de ellos esta Cristo por eso Él debe tener la preeminencia en todo. Cristo, el Hombre, fue el primero en ser escogido por Dios y después la iglesia fue escogida en Cristo.
v.9 “quita lo primero, para establecer esto último.” En la primera parte del v.8 dice “Diciendo primero” y en la primera parte del v.9 dice: “diciendo luego” . Aquí esta hablando de como quita lo primero, es decir los sacrificios y establece lo último, es decir la obra del Hijo cuando Él vino del cielo a la tierra para hacer lo que Padre había planeado desde el principio. De nuevo la perfecta obediencia de Cristo es puesta en contraste directo de todas las ofrendas del sistema Levítico.
“quita” Quiere decir desvanece lo anterior como lo dijo en Hebreos 8:13 “Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.” Las cosas muertas no solo son inútiles sino hasta dañinas, lo único que queda es enterrarlas. Así pasó con las sombras que dejó Moisés.
“establece esto ultimo” quiere decir que la voluntad de Dios en lo concerniente a la iglesia ha sido establecida y es un fundamento inmutable que nunca debe ser quitado o cambiado. Mateo 24:35 “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.”
La iglesia no esta para adaptarse a los cambios culturales sino para sostener la verdad en medio de ellos. 1 Timoteo 3:15 “…la familia de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, la cual sostiene y defiende la verdad.”
v.10 “En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.”
“esa voluntad” Se refiere no tanto a la voluntad de Cristo sino del Padre, proponiéndole al Hijo que se ofreciera como el sacrificio perfecto y aceptable. Es el acuerdo eterno entre el Padre y el Hijo para la redención; eso eso fue lo que dijo Jesús en Juan 10:18 “Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.”
“somos santificados.” Se refiere a nuestra posición delante de Dios al ser restaurados a Su favor, siendo aceptados delante de Él.
Esta santificación incluye una expiación total del pecado, una dedicación completa a Dios, una purificación real de nuestra naturaleza, una conciencia que tiene una paz permanente a la que le pertenece un acceso inmediato a Dios. A través de la fe entramos a todo lo bueno que incluye esta santificación.
En resumen: La muerte de Cristo fue el ‘sacrificio’ (Hebreos 9:23); por el cual Él quitó el pecado (Hebreos 9:26) y proveyó el que nuestras conciencias fueran limpiadas (Hebreos 9:14) y nos apartó para Dios (Hebreos 10:14). Ahora nuestra identidad es 1 Pedro 2:9 “Pero ustedes son un pueblo elegido por Dios, sacerdotes al servicio del Rey, una nación santa , y un pueblo que pertenece a Dios. Él los eligió para que anuncien las poderosas obras de aquel que los llamó a salir de la oscuridad para entrar en su luz maravillosa.”

PREGUNTAS DE REFLEXION
¿Lo que haces para Dios (cantar, servir, orar, etc.) lo haces de todo corazón? Explica si necesitas renovarte en alguna área de tu vida cristiana.
¿Cómo te sientes al saber que por la obra de Cristo, Dios realmente se deleita en ti? ¿Cómo te da eso seguridad para vencer cualquier inseguridad?
Al ver la obediencia total de Cristo ¿en que áreas te inspira a ser totalmente obediente a Dios?
¿Qué representa para ti el saber que Dios respeta tu voluntad?
Como santificado ¿cuál es ahora tu identidad y que privilegios te da?

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