La Perseverancia de la Fe

By December 19, 2016Blog

La Perseverancia de la Fe
“Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.”
Hebreos 11:13
REPASO
Hemos visto algunos de los actos de la fe que mostraron los miembros de la familia de Dios de antes. Ellos tuvieron la clase de fe es la que vence obstáculos y permanece hasta el fin. El hombre natural es capaz de “hacer buenas resoluciones” pero carece de la capacidad de “sufrirlo todo, creerlo todo, esperarlo todo y soportarlo todo.” (1 Corintios 13:7).
Esto se ilustra en la historia de los patriarcas. Llamados a dejar su tierra, peregrinar en una región llena de idolatría, sin ser dueños de nada, morando en tiendas, sufriendo muchas penalidades y pruebas, y viviendo sin ninguna ventaja especial que mostrara el favor que el Señor tenía sobre ellos; sin embargo todos ellos murieron creyéndole a Dios.
Si ellos perseveraron hasta la muerte con tan poca revelación ¿cuánto se debe esperar de nosotros que hemos visto el cumplimiento de la promesa de Jesús.
Desarrollo
v.13 “Conforme a la fe murieron todos éstos” .
2 Corintios 4:13
“Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.”
Todos estos nunca se apartaron de la fe, llegaron hasta el final, aunque no obtuvieron o poseyeron lo que habían creído que iban a poseer. Ellos murieron ejerciendo su fe y para esto se requiere:
1. La firme creencia de hay vida después de esta vida.
2. Aceptar con confianza que al morir, nuestra alma estaba partiendo al cuidado y el poder de Dios.
3. La convicción de una ciudad que Dios preparó donde habrá descanso y bendición.
4. La fe en la resurrección de sus cuerpos después de la muerte.
2 Corintios 5:1-5
“Nosotros somos como una casa terrenal, como una tienda de campaña no permanente; pero sabemos que si esta tienda se destruye, Dios nos tiene preparada en el cielo una casa eterna, que no ha sido hecha por manos humanas. 2 Por eso suspiramos mientras vivimos en esta casa actual, pues quisiéramos mudarnos ya a nuestra casa celestial; 3 así, aunque seamos despojados de este vestido, no quedaremos desnudos. 4 Mientras vivimos en esta tienda suspiramos afligidos, pues no quisiéramos ser despojados, sino más bien ser revestidos de tal modo que lo mortal quede absorbido por la nueva vida. 5 Y Dios es quien nos ha impulsado a esto, pues nos ha dado el Espíritu Santo como garantía de lo que hemos de recibir.” (DHH)
Todos somos llamados a “aguardar la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,” (Tito 2:13). Dios no nos ha dicho exactamente cuanto falta para que Él venga; puede ser pronto o no tanto. Los santos del A.T. esperaban la primera venida y los del N.T. la segunda venida pero ambos pensaban frecuentemente en la muerte.
Muchas generaciones han supuesto que la de ellos era la que sería raptada al cielo, y no sabemos cuantos de ellos no estaban tan preparados cuando les llegó la muerte. Cualquier persona que esta lista para morir esta preparada para el regreso del Señor: Es sabio asegurarse de estar preparado para la muerte.
Si nos hemos arrepentido de nuestros pecados, y nos hemos alejado de ellos con todo nuestro corazón para servir a Dios, y hemos buscado y obtenido el perdón y sanidad, en la sangre de Cristo que limpia el pecado, entonces la muerte no puede dañarnos –mas bien nos conducirá a la presencia de Dios y la felicidad eterna. La santidad es uno de los primeros frutos de la gloria celestial.
Para morir en fe tenemos que vivir por fe. Y para esto debe haber:
1. Una labor diligente para conocer las cosas de Dios..
2. Debemos retener la Palabra de Dios en nuestros corazones.
3. Nuestra alma debe contemplar a Cristo
.
Esto nos libera del legalismo, calienta el corazón, suple la fortaleza para hacer lo que Dios nos pide para querer agradarle a Él mas que a nosotros mismos.
“sin haber recibido lo prometido” Se refiere a las cosas, que ellos escucharon de Dios en las cuales se basó su fe:
v.10 “porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.”
v.14 “ Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria.”
v.16 “Pero anhelaban una [patria] mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad.”

Una gran parte de la fe consiste en disfrutar las cosas prometidas, antes de haberlas obtenido. Es al meditar y extraer la dulzura de estas promesas que el alma es alimentada y fortalecida.
Hebreos 11:1
“la fe, es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve.”
Romanos 8:18 “Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.”
“sino mirándolo de lejos” Ellos se contentaron con mirarlo de lejos. Por eso necesitamos Efesios 1:18 “Pido que Dios les ilumine la mente, para que sepan cuál es la esperanza a la que han sido llamados, cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da al pueblo santo.”
Fue lo que pudo hacer Moisés
Hebreos 11:26
“teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón.”
Lo cual esta en contraste con 2 Pedro 1:9 “Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego…”
“saludándolo” Se refiere que por medio de la fe abrazamos las promesas de salvación y las cosas de Dios. La fe no solo discierne el valor de las cosas espirituales, sino que esta completamente persuadida de que son reales y le encantan.
1. La fe ve con entendimiento, mira de lejos
2. La fe lo cree, esta persuadida y descansa en ellas como algo confiable.
3. La fe abraza lo que Dios ha dicho con la voluntad, se deleita en ellas. Es la mente la que afecta el corazón.
“y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra” Los que realmente abrazan las promesas de Dios son afectados e influenciados por ellas. Cuando una persona realmente se vuelve cristiano empieza a ver la vida de una manera diferente.
Así pasó con los patriarcas, su fe tuvo un poderoso y transformador efecto en sus vidas. Expresaron que su interés principal no era este mundo. Tenían tal satisfacción en las promesas de Dios que renunciaron a tomar su mejor parte en esta vida.
Filipenses 3:19-21 “[hay algunos quienes] su dios son sus propios apetitos, y sienten orgullo de lo que debería darles vergüenza. Sólo piensan en las cosas de este mundo. 20 En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, y estamos esperando que del cielo venga el Salvador, el Señor Jesucristo, 21 que cambiará nuestro cuerpo miserable para que sea como su propio cuerpo glorioso. Y lo hará por medio del poder que tiene para poner todas las cosas bajo su dominio.”
REFELXIÓN
¿Son las promesas de Dios realmente preciosas para nosotros?
¿Las amamos y nos deleitamos en ellas?
¿Podemos decir que las promesas del Señor son nuestra riqueza?
¿Qué influencia tienen las promesas de Dios sobre nosotros cuando estamos pasando por pruebas o nos sentimos tristes?
¿Nos dan mas consuelo que las cosas mas preciosas de este mundo?
¿Qué efecto tienen las promesas de Dios en nuestra oración? ¿Las clamamos delante el trono de Gracia?

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