La Fe de Sara

By December 7, 2016Blog

La Fe de Sara
Hebreos 11:11-12
“Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido. 12 Por lo cual también, de uno, y ése ya casi muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar.”
INTRODUCCIÓN
Los primeros versículos (Hebreos 11:1-11) resaltan el poder de una fe que proviene de Dios la cual se ejerce frente a las circunstancias mas difíciles. Esta misma clase de fe fue ejercida por una mujer frágil y anciana, que al principio estaba impedida y se oponía por incredulidad, pero que al final se apoyó en la veracidad de Dios y descansó en Su promesa. Mostrando lo práctica que es la fe, no sólo eleva el alma al cielo, sino que es capaz de recibir fortaleza para el cuerpo. Muestra como los grandes finales pueden surgir de principios pequeños, y de la manera como una piedra se arroja en el lago y produce círculos concéntricos cada vez mas grandes, así la fe genuina produce un fruto que se incrementó de generación en generación.
La “fe” de la gran mayoría de los cristianos profesantes es tan diferente de la descrita en Hebreos 11 como la oscuridad es de la luz. La fe meramente humana termina solo en pláticas, la fe sobrenatural se expresa en hechos que van mas allá de lo que el hombre puede producir.
Debemos escudriñar seriamente el carácter de nuestra fe porque, a menos que nos lleve a un cuidadoso auto-examen, lo que oímos no nos sirve.
A menos que la fe produzca obras que nuestra naturaleza no puede producir por sí misma; a menos que nos faculte para “vencer al mundo” (1 Juan 5:4) y triunfe sobre la lujuria de la carne, no podríamos tener razón para considerar que nuestra fe es la de los que Dios ha llamado (Tito 1:1).
Salmo 26:2
“Escudríñame, oh Jehová, y pruébame; Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón.”
Y no es que todos los cristianos vivamos una vida de fe perfecta –solo Jesús lo hizo. Pero nuestra fe debe crecer.
2 Tesalonicenses 1:3 “Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos… por cuanto vuestra fe va creciendo.” Especialmente cuando enfrentamos lo que nos atemoriza o nos enoja o seduce tanto.
El crecimiento de la fe no se produce por un esfuerzo mental sino que la fe debe ser renovada por El que la concedió. Todavía tenemos carne y por lo tanto los razonamientos de incredulidad siempre están listos para oponerse a los actos de la fe a menos que la gracia divina los venza. Entonces el punto no es preguntarte si tienes la fe perfecta sino mas bien si tu fe esta creciendo en constancia o en sus logros, en tu confianza en Dios o en cualquier otro fruto que manifiesta que viene de una raíz espiritual real.

REFLEXIÓN:
POR MEDIO DE LA FE ¿ESTAS CRECIENDO EN TU RELACIÓN CON DIOS?
– Evidencia de la presencia de Dios en tu vida

¿Qué tan real ha sido Dios esta semana en tu corazón?
¿Cuán clara y vívida es tu seguridad y la certeza del perdón y el amor paternal de Dios para ti? ¿Hasta qué punto es esto real para ti ahora mismo?
¿Estás teniendo algún tiempo en particular de dulce deleite en Dios? ¿Sientes realmente Su presencia en tu vida? ¿De verdad sientes que te da Su amor?
– Evidencia de la Escritura cambiándote
¿Has estado encontrando que la Escritura esta viva y activa?
¿Estás encontrando ciertas promesas bíblicas extremadamente preciosas y alentadoras? ¿Cuáles?
¿Estás percibiendo que Dios esta llamándote o desafiándote a algo a través de la Palabra? ¿De qué forma?
– Evidencia de un creciente aprecio por la misericordia de Dios
¿Estás encontrando la gracia de Dios más gloriosa ahora de lo que la habías experimentado en el pasado?
¿Eres consciente de un creciente sentido de la maldad de tu corazón, produciendo en ti una dependencia cada vez mayor de Dios y una comprensión de lo precioso de Su misericordia?
v.12 “Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido.”
Sara fue coheredera de las mismas promesas, los mismos problemas y pruebas. Como Zacarías y Elizabeth Lucas 1:6 “Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor.”
Resaltan cinco aspectos:
1. Los impedimentos de la fe de Sara:
– Su esterilidad Génesis 11:30
“Mas Sarai era estéril, y no tenía hijo.” (Génesis 16:1)
– Su ancianidad Génesis 17:17 “Entonces Abraham se postró sobre su rostro, y se rió, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara, ya de noventa años, ha de concebir?” (Génesis 18:11)
– Su incredulidad Génesis 18:12-15 “Se rió, pues, Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo? 13 Entonces Jehová dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara diciendo: ¿Será cierto que he de dar a luz siendo ya vieja? 14 ¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo. 15 Entonces Sara negó, diciendo: No me reí; porque tuvo miedo. Y él dijo: No es así, sino que te has reído.”
Su risa fue de duda y desconfianza aunque no de burla y Dios la confrontó.
2. El efecto de su fe: “recibió fuerzas para concebir”
Por lo que se dice en este versículo, entendemos que después de que Sara fue confrontada por el Señor a causa de su incredulidad ella empezó a darse cuenta que la promesa de concebir venía de Dios y la llevó a ejercer y fortalecer su fe. Esto es una palabra de ánimo para los predicadores y también para los padres.
Marcos 9:23 “Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.” Que esto nos mueva a orar y a pedir que Dios abra nuestros oídos para que se incremente nuestra fe en Él. ¿Qué puede glorificar mas a Dios que verle a Él para que obre en nosotros lo que no podemos producir por nosotros mismos?
La fe produjo vigor en el cuerpo de Sara y Dios también fortalece a los que esperan en Él (Isaías 30:31).
Hebreos 11:34 “[por fe] sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas…” Mientras que por medio de la fe en Dios somos fortalecidos, el castigo por el pecado es debilidad.
1 Corintios 11:29-30 “Porque el que come y bebe indignamente… juicio come y bebe para sí. 30 Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros…”
Por eso debemos confesar nuestros pecados y buscar la restauración en Dios.
Efesios 6:10 “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.” Vuelve este texto una oración que cree por la fortaleza divina. (Filipenses 4:13).
“Por la fe también la misma Sara…” Sara misma había ejercitado la misma fe que Abraham.
Gálatas 3:28 “ Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.” (1 Pedro 3:7).
Sara también salió de Caldea y lo acompañó hasta Canaán y moró con él en tiendas. Fue parte de las dificultades y de los logros. Sara se apropió de la bendición acerca de la descendencia tanto como Abraham y por eso Todas las mujeres que creen son hijas de Sara.
1 Pedro 3:6 “de la cual [Sara] vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza.”
Si bien la mujer tiene un lugar de ayuda idónea y no se le permite ejercer autoridad sobre el hombre (1 Timoteo 2:12); en la esfera espiritual hombre y mujeres tenemos acceso a las riquezas que hay en Dios por medio de la fe.
3. La constancia de su fe: Sara confió en Dios hasta el nacimiento del niño.
Hebreos 10:35-36 “No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; 36 porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.”
Ni Abraham ni Sara estaban obsesionados consigo mismos.
Romanos 4:19 “Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo…”
La ancianidad de Sara magnifica mas la gloria del poder de Dios. Porque es en esas ocasiones que cabe la fe, cuando todo lo demás ha fallado contamos que Dios se mostrará a nuestro favor.
La fe no solo se ejerce en los actos de adoración sino en las cuestiones de la vida diaria.
Mateo 21:21 “Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis.” No debemos de dudar no solo al momento de clamar por la promesa, sino durante el tiempo en el que estamos esperando su cumplimiento.
4. El fundamento de su fe: Sara descansó en la veracidad de Aquel que le había prometido. Ella no vio las promesas a través de los obstáculos sino los obstáculos a través de la promesa que Dios había hecho. Ella sabía que El que le había prometido era fiel.
El que no sepamos como Dios lo va a hacer no quiere decir que no podamos confiar que Dios lo va a hacer.
1 Tesalonicenses 5:24 “Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.”
El fruto de su fe: La descendencia numerosa que vino de su hijo Isaac.
Hebreos 11:12 “Por lo cual también, de uno, y ése ya casi muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar.”

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